La iglesia de Santa Ana-San Agustín en el centro de Manchester celebró la fiesta de la Virgen de Guadalupe con una misa matutina el viernes 12 de diciembre. El día coincide con la mitad del calendario de adviento, y es un momento festivo para los fieles en México, Latinoamérica y de alrededores.
Una banda de mariachi empezó las festividades a las 4:30 de la mañana con una serenata, entonando las mañanitas a la Virgen María.
Mientras tanto, una feligrés de tiempo en la iglesia, Carmen Ayala, se ofreció a cuidar el altar, cubierto de flores y velas.
Las rosas son un símbolo de la Virgen de Guadalupe, dijo. Según la tradición católica, las rosas aparecieron milagrosamente mientras no estaban en temporada, una prueba de la aparición de la Virgen en México. Ayala reflexionó en cómo los humanos nos parecemos a las rosas.
“Los humanos somos bien frágiles”, dijo. “Sobre todo los que venimos a este país trayendo nuestra mochila con tantas cosas y a la vez cargar con las que hay aquí. Y no somos lo suficientemente fuertes para soportar todo ese peso”.
Ayala dijo que ella le pide constantemente a la Virgen por protección, desde que se mudó de Lima, Perú.
Los estudiantes locales también asistieron antes de clases para presentar una oración en forma de baile. Uno de los más jóvenes era Tony Castro Augustín, de 9 años, quien bailó con un delantal bordado especial que tintineaba cuando se movía.
Dijo que fue su primera vez bailando – pero no estaba nervioso.
“Le estamos orando a ella, le estamos bailando a ella, para orar, para que todos los que son niños malos se [puedan] volver buenos”, dijo.
Su mamá, Fátima Augustín, dijo que ella estaba orgullosa de él y sus primas, Gisela y Jessica, quienes también bailan para seguir con las tradiciones culturales de su nativo Guatemala.
“Me siento feliz y muy orgullosa por mi hijo, y enseñarle la devoción a la Virgen María”, dijo.
Después de misa, los feligreses se reunieron en el sótano para un desayuno de un pozole caliente, pan dulce y champurrado, antes de empezar una mañana fría.
Traducción de María Aguirre