Max Pruna se obsesionó con los sabores brillantes y la acidez de los tuestes claros cuando empezó en el mundo del café de especialidad. Después de experimentar con tuestes en su garaje, quiso compartir ese amor con nuevos clientes en La Mulita, una cafetería que él y su esposa, Andrea, abrieron en 2019 en Rye.
“Eso despertó muchos comentarios”, dijo él en inglés. “No todos fueron buenos”, aclaró Andrea.
“Pero fue una gran oportunidad de aprendizaje para no asumir que lo que a mí me gusta es lo que le va a gustar a la gente”, dijo Max.
Ahora, Max dice que a más clientes les gusta el tueste claro y su popularidad está creciendo.
Los Pruna encontraron maneras de impulsar su negocio, especialmente en la pandemia. Como sus clientes ya no pasaban por su café de la mañana antes del trabajo, decidieron empezar un servicio gratuito de entrega en casas a una hora en auto del local. Un beneficio extra: las entregas también sirvieron como horas de práctica para que sus hijos obtuvieran la licencia de conducir.
Desde entonces, Andrea dice que la cafetería se ha convertido en un sitio de reunión para la familia, especialmente en “momentos especiales”.
Para la pareja, su local les trae recuerdos de la infancia. Max y Andrea solían pasar fines de semana en el sur de Antioquia en Colombia, viendo a las mulas recorrer las montañas con costales al lomo, ayudando a los caficultores a llevar los granos de café hasta la ciudad.
Max se inspiró en esos recuerdos para el nombre del local: “Una mula chiquita, eso quiere decir La Mulita”, explicó.
“Poder traer un producto del país donde crecimos y compartirlo con la comunidad local aquí en New England fue algo en lo que todos ganamos, porque estamos ayudando a los agricultores de Colombia, donde crecimos”, dijo. “Pero ahora este es nuestro hogar y podemos compartirlo con la comunidad”.
Traducción de Maria Aguirre.