El mejor puesto en el gobierno de New Hampshire podría ser el registrador de sucesiones.
Si ganas la elección en tu condado, recibes $100 al año por no hacer prácticamente nada.
“No tienen ninguna función. No tienen oficina. No tienen teléfono”, dijo en inglés Donna Sytek.
Y ella sabe: En 2016, Sytek, ex presidenta de la Cámara de Representantes de New Hampshire, ganó el puesto de registrador de sucesiones del condado de Rockingham con la propuesta de eliminarlo por completo.
“No tuve éxito”, dijo.
Ella, junto a votantes a nivel estatal, tendrá otra oportunidad el 3 de noviembre.
En la papeleta aparecerá una propuesta de enmienda constitucional para eliminar formalmente el cargo de registrador de sucesiones de las dos secciones de la Constitución estatal donde todavía existe.
Desde 1877, los votantes en New Hampshire que revisan hasta el final de su papeleta, han visto candidatos para el puesto. El cargo fue incluido en la Constitución estatal original en 1784, pero no fue un cargo a elección en el momento. Hasta hace 15 años, el registrador funcionaba como un secretario judicial: ayudaba a los jueces que llevaban casos de testamentos, herencias y fideicomisos. El cargo duraba dos años, el condado pagaba el sueldo y había bastante trabajo.
“No tenían autoridad para tomar decisiones, pero hacían que todo marchara bien”, dijo Sytek.
Pero en 2011, el estado hizo una gran reforma judicial y el tribunal de sucesiones pasó a formar parte del nuevo Tribunal de Circuito. En lugar de que los gobiernos del condado sigan pagándole a los registradores, las funciones del puesto se repartieron entre otros empleados del tribunal. El salario se rebajó a $100 anuales, el mismo sueldo insignificante que reciben los legisladores del estado. Quedaba una tarea pendiente, relacionada con el archivo de documentos, pero incluso eso ha sido delegado. Eso deja al registrador de sucesiones básicamente sin ninguna responsabilidad.
Sin embargo, la Constitución de New Hampshire solo puede ser enmendada a través de un voto estatal y en ese momento nadie quiso tomarse el trabajo de actualizar la Constitución estatal. Por eso, durante los últimos 15 años, se les ha pedido a los votantes escoger su registrador de preferencia en cada elección. Y aún hay candidatos.
“A veces puedo ser de mucha ayuda para la gente”, dijo Jane Bradstreet, una de las registradoras de más trayectoria del estado. Ocupa el puesto en el condado de Merrimack desde 1999, con la excepción de un mandato.
Bradstreet dice que el trabajo, antes del 2011, era una especie de enlace entre los residentes y una burocracia complicada. Incluso hoy, aunque no tiene oficina, ni un número de teléfono público, ni página web, Bradstreet todavía intenta ayudar a quienes se comunican con ella.
“Es de boca en boca”, dice.
Algunos registradores han pedido en ocasiones que el cargo recupere sus funciones anteriores. Por su parte, Bradstreet considera valioso que haya un funcionario electo dentro del poder judicial: técnicamente, los jueces no pueden supervisar ni despedirla.
Mañana, su nombre aparecerá nuevamente en la papeleta del condado de Merrimack, junto con su contrincante republicana. Más abajo en la misma papeleta aparecerá la propuesta de enmienda constitucional para eliminar su cargo por completo.
En 2022, la única otra vez que los votantes se pronunciaron sobre el tema, la medida obtuvo cerca del 63% de los votos, por debajo del 66% que necesitaba. Este año, la Legislatura escribió y aprobó la nueva enmienda constitucional, la cual Sytek dice estar optimista de que recibirá la mayoría de apoyo que necesita.
“Es simplemente un cabo suelto en la Constitución”, dijo.
“Es una medida de orden administrativo, y me gustaría que nuestra Constitución refleje la realidad”.
Traducción de María Aguirre.