Venancio Pino se despertó en su hogar en Manchester temprano el sábado pasado junto a publicaciones de redes sociales que decían que EE.UU. había bombardeado varios sitios en Caracas, Venezuela, y había tomado al presidente Nicolás Maduro y a su esposa. Pino inmediatamente prendió la televisión para saber qué estaba pasando en su país natal.
El ataque de EE.UU. en Venezuela ha recibido reacciones mixtas en New Hampshire y a nivel internacional, pero Pino cree que este es un paso hacia la dirección correcta para su país natal.
“Para mí es muy acertado”, dijo. “Yo estoy agradecido con las acciones que tomó el presidente Trump, porque es una esperanza para los venezolanos”.
Pino pasó ocho años exiliado después de involucrarse en el liderazgo político con Voluntad Popular, un movimiento anti-Maduro en Venezuela. Él salió de su país y pasó siete años trabajando con el partido en Bogotá, Colombia, y trabajando para mejorar las condiciones de miles de compatriotas venezolanos que emigraron a la ciudad. Él ha estado en Manchester durante el pasado año, donde continúa representando a su partido y pensando en su hogar natal.
Ahora siguiendo las noticias desde New Hampshire, Pino dijo que no le sorprendió el ataque ya que Trump ha estado enfocado en Venezuela por un rato. Pero ahora que sucedió, él dice que aún existe mucho miedo e incertidumbre para sus amigos y familiares que siguen en el país.
Él está especialmente preocupado sobre si el resto de la estructura gubernamental de Maduro seguirá en pie. Trump y otros funcionarios de la administración han insistido en días recientes que EE.UU. manejará Venezuela, pero la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez tomó posesión del cargo como sucesora de Maduro, y la naturaleza exacta del gobierno del país sigue incierta.
“Esperamos que esto nos traiga a nosotros en un futuro próximo, la desmantelación completa de toda esa banda de criminales que tiene el régimen de Maduro que queda instalado allí para que nuestra población regrese”, dijo.
“Yo creo que la mayoría de los venezolanos regresaremos a nuestra patria a tratar de hacerla grande y a ser felices con nuestra familia como lo éramos en los tiempos pasados”.
Por ahora, Pino espera que sea el comienzo de un cambio para los venezolanos, tanto para los que se quedaron en el país y para los que tuvieron que irse.