New Hampshire vivió un descenso de 3% en registros en SNAP desde junio de 2025 a junio de 2026, según nuevos datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
SNAP se conoce como Supplemental Nutrition Assistance Program por sus siglas en inglés, o Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria. Se refieren a este comúnmente como estampillas de comida, lo cual brinda dinero para personas con inseguridad alimentaria para gastar en sus compras.
El proyecto de ley federal de conciliación del verano pasado, llamado Big Beautiful Bill, significativamente limitó el programa, prohibiendo a la mayoría de inmigrantes legales de acceder a beneficios, implementando más requisitos laborales estrictos, y haciendo que los estados asuman una mayor parte de los costos en años futuros.
Un “ambiente de confusión”
Los proveedores directos están diciendo que han visto aumentar la demanda mientras surgen estos cambios.
“Si ves junio, por ejemplo, vimos un aumento de 40% en demanda versus este momento el año pasado”, dijo en inglés Anne Hayes, quien lidera el comedor social Gather en Portsmouth. Hayes dijo que la pérdida de beneficios surge mientras muchas familias están lidiando con un costo de vida obstinadamente alto.
Sin beneficios, las personas se están dirigiendo a sus bancos de alimentos locales, los cuales los expertos dicen que están complicando para cubrir la creciente demanda. Laura Milliken, quien lidera New Hampshire Hunger Solutions, dijo que el sistema de ayuda alimentaria benéfica ya está "sobrecargado".
“No hay manera en que el sistema de ayuda alimentaria benéfica pueda compensar la falta”, dijo en inglés. Este sistema le ofrece a sus beneficiarios menos opciones que SNAP y es menos confiable ya que depende de donaciones para funcionar, dijo Milliken.
En comparación al resto del país y New England, el descenso de inscripciones en New Hampshire es pequeño, según un reporte del Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas, una organización no partidista. Nacionalmente, hubo un 11% de descenso en la inscripción durante el pasado año. En Vermont y Maine, la cifra está en alrededor de 7% en cada uno. En Massachusetts, se redujo en más del 15%.
Milliken dijo que es difícil saber por que New Hampshire vio en menor descenso que sus vecinos pero dijo que el estado constantemente ha tenido la tasa de participación más baja en el programa en el país.
Ella dijo que implementar los nuevos cambios ha sido agotador para tanto el estado como los que reciben el beneficio, y creó un “ambiente de confusión”. Además, el cierre federal en noviembre pausó los beneficios por primera vez en la historia de SNAP, la cual Milliken dijo que creó un sentimiento de incertidumbre en cuanto al futuro del programa.
Nuevos requisitos, más papeleo
Los adultos tenían que estar sujetos a requisitos de trabajo hasta que tengan 54, pero la nueva ley sube esa edad a 64. Los padres con hijos menores a 18 años estaban exentos de estos requisitos, pero ahora esa exención solo se mantiene vigente hasta que el niño cumpla 14 años.
Milliken dijo que probar a los administradores que alguien cumple con los requisitos laborales puede ser “un trabajo a tiempo completo” especialmente para personas que trabajan medio tiempo, en la economía colaborativa, de múltiples trabajos o de contratos por temporada.
“Los requisitos laborales agregan complejidad, pero realmente no ayudan a las personas a conectarse al trabajo ni a incentivar a personas a conectarse al trabajo porque las personas ya están trabajando si pueden”, dijo.
“Lo que sí provoca es que las personas que trabajan queden excluidas del programa porque no pueden demostrar que trabajan, ya que sus ingresos no son estables”.
Milliken dijo que SNAP es un “programa de transición” diseñado para personas en momentos especialmente difíciles y la mayoría de las personas solo lo toman durante 18 meses o menos.
Demandas más altas a los estados
Antes del proyecto de ley de 2025, los beneficios SNAP eran financiados completamente por el gobierno federal y administrados por los estados, con lo cual los costos administrativos se compartían equitativamente entre los gobiernos estatales y federales.
A partir de octubre de este año, el estado tendrá que financiar 75% de los costos administrativos, los cuales van a ser alrededor de $4.4 millones en New Hampshire este año. En los próximos años, esta cifra será aún más alta, alrededor de $6 millones, porque el año fiscal estatal empieza en julio, y el año fiscal del gobierno federal empieza en octubre.
Se penalizará errores como sobrepagar o no pagar suficiente a los beneficiarios. Si un estado tiene una tasa de error mayor a 6%, tendrá que financiar una parte de los beneficios.
Según datos de la USDA de 2025, la tasa de error promedio en el país era de casi 11%, lo que significa que la mayoría de estados probablemente tengan que pagar algo de los beneficios. La tasa de error de New Hampshire el año pasado fue de 9%.
Milliken dice que el futuro se ve complicado para muchas personas.
“Sabemos que las personas están perdiendo beneficios Snap, y sabemos que muy pronto las personas van a perder los beneficios de Medicaid”, agregó.
Traducción de María Aguirre